Reunión con una representante de la Sociedad Ključ

Liubliana, 27 de febrero de 2018

Reunión introductoria

En el marco de su programa de reuniones introductorias con organizaciones afines, la sede representativa de la Sociedad Cultural Dobra Družba (KDDD) se reunió con Katjuša Popovič, directora de la Sociedad Ključ, que ofrece rehabilitación a víctimas de trata de personas y les proporciona alojamiento seguro. La Sociedad Ključ fue fundada en 2001 y, tras todos estos años, sigue siendo la única organización no gubernamental especializada en Eslovenia que presta formas concretas de asistencia a víctimas de trata de personas, independientemente de su género, nacionalidad, afiliación étnica o religiosa. Katjuša Popovič es también autora del aclamado libro «Vida vendida», la biografía de una víctima de trata de personas en la República de Eslovenia, en el que advirtió de que la ciudadanía y las instituciones oficiales siguen haciendo la vista gorda ante el problema, a pesar de ser una de las formas más extendidas y peligrosas del crimen organizado.

Debate y resultado

Tras una presentación inicial de las actividades y objetivos de la KDDD, la representante de la Sociedad Ključ detalló la filosofía de su organización no gubernamental, que se opone a la erradicación forzada de la prostitución. Explicó que la prostitución puede ser a veces simplemente un trastorno conductual, y que las razones por las que una persona decide ganar dinero vendiendo su propio cuerpo son generalmente complejas y multidimensionales, muy alejadas de los estereotipos que se han formado en el imaginario colectivo. Debido a la naturaleza específica del trabajo de la Sociedad Ključ, su diferente metodología y sus distintas visiones sobre el tema, Katjuša Popovič solicitó que la KDDD no incluyera a la Sociedad Ključ en sus programas ni la citara como socia del proyecto. La reunión concluyó en un ambiente cordial, y la señora Popovič nos entregó folletos informativos de la Sociedad Ključ, con la esperanza de que los distribuyéramos entre los miembros y las trabajadoras sexuales que colaboran con la KDDD.