Visita de trabajo a la organización SZEXE
Budapest, 3 de abril de 2018
Encuentro en Budapest
En el marco de sus actividades internacionales, una delegación de la Sociedad Cultural Dobra Družba (KDDD) visitó la Asociación de Trabajadoras Sexuales Húngaras (SZEXE), con sede en Budapest. La delegación de la KDDD fue recibida en un ambiente de trabajo por Ágnes Földi y Hanna Montvai, representantes de la asociación, fundada en 2001. Su actividad principal es la lucha contra la discriminación y la estigmatización de las trabajadoras sexuales, así como la eliminación de los prejuicios que la sociedad húngara asocia a su imagen y su trabajo.
Contexto legal en Hungría
En 1999, Hungría aprobó una ley que despenalizó la prostitución, regulando los servicios sexuales dentro de la Ley contra la Delincuencia Organizada. La ley aborda en un mismo texto el crimen organizado y los fenómenos relacionados, incluida la prostitución. También prevé el establecimiento de «zonas protegidas» donde la prostitución está prohibida, pero la permite dentro de las «zonas de tolerancia», que deben establecerse en cada ciudad con más de 50.000 habitantes o en aquellas donde se presuma que existe la prostitución. Aunque la actividad en sí no está prohibida por la ley, las personas que ejercen la prostitución pueden ser sancionadas si no cumplen estrictamente con las disposiciones administrativas de la ley, como el requisito de que cada trabajadora sexual activa tenga un certificado médico con una antigüedad máxima de siete días. El código penal también sanciona el proxenetismo y cualquier forma de fomento de la prostitución.
Debates y clima político
La Asociación de Trabajadoras Sexuales Húngaras SZEXE, al igual que la KDDD y organizaciones similares en toda la Unión Europea, incluye entre sus prioridades la lucha contra la prostitución forzada y la trata de personas. Los encuentros tuvieron lugar en un ambiente distendido, y el debate también tocó la actitud política hacia este tema, ya que las elecciones parlamentarias húngaras estaban a la vuelta de la esquina. Viktor Orbán y su partido Fidesz, claramente desfavorables a todas las formas de sexualidad comercial, obtuvieron una victoria contundente.